jueves, 12 de marzo de 2015

Construir mi camino. Nuevo Ciclo


Comienza un nuevo ciclo escolar. Quiero por este medio darles la bienvenida y desearles un muy próspero año académico y personal.
Este sitio, se fundó con el propósito de interactuar mediante él. Para ello se ha seleccionado un gran número de actividades y textos. Es por eso que es muy importante que atiendas a las instrucciones impartidas en clases.

Cada uno es artífice de su propio camino. Se necesita, esfuerzo, voluntad, dedicación y apartarse del ideario común de adolescente. Deben convertirse en jóvenes extraordinarios, capaces de diferenciarse de los demás por sus habilidades intelectuales, y poder crítico, distanciándose de todas las formas de esclavitud que la sociedad de consumo y las redes sociales pretenden.
Para esto trabajaremos juntos, con un solo rumbo y con la misma bandera, haciendo del aula un lugar de trabajo exhaustivo, disciplinado, un espacio de respeto y solidaridad hacia el compañero, funcionando como un equipo, como un mismo grupo, sin egoísmos, ni discriminación, ni burlas, ni privilegios.
Todo está ideado, programado y preparado para que puedas transformarte en un cristiano que hace uso comunitario de sus habilidades lingüísticas para el progreso de todos.


martes, 10 de febrero de 2015

La Canción de Nosotros de Eduardo Galeano.


Reseña: Intensa historia de habitantes que viven las condolencias de su tiempo en Uruguay, durante y después de la dictadura. Con coloridos personajes que sufren las injusticias de la época.
Mariano un militante apresado por la "Máquina" relata en su "Regreso"; a su amada Clara, quien lo espero tanto tiempo: las persecuciones, los asesinatos, las torturas, la fuga y una original y auténtica declaración de amor dinámica.
Además otros personajes que pintan el oscuro paisaje son "Ganapan" y "Buscavida" compañeros de miserias y aventuras bizarras, quienes en la calle desandan buscando oportunidades para salir del hambre y de la marginación.
Una obra llena de realismo y elocuencia que puede atrapar en las telarañas de su horror haciendo de la lectura un momento de imnosis, aunque luego a uno le quede el sabor amargo de la tristeza.
Publicación: 1975
Editorial. Siglo XXI
Autor: Eduardo Galeano
Disposición del lector: Avezado o experto.
Número aproximado de páginas: 193 pág.
Temas Nucleares: La atrocidad, la miseria y la injusticia de una dictadura.
Temas Periféricos: Los paisajes autóctonos, la infidelidad, el fracaso.
Contratapa:
La Canción de Nosotros, es una novela del exilio: el autor evoca su tierra prohibida, y la recrea a través de las aventuras que en sus páginas se entrecruzan, sobre trasfondo e la dictadura militar, en el tiempo de los horrores y los desafíos.
Los libros de Eduardo Galeano son inclasificables, porque alevosamente violan las fronteras que dividen los géneros literarios. Esta obra, sin embargo, puede ser definida como una novela. Así lo entendió el jurado del concurso Ca de las Américas, que en 1975 le otorgó ese premio compartido con Mascaró, el cazador americano, de Haroldo Conti
Valoración de la Obra: 8 (Ocho) Muy Buena
Comentario:
Es una obra breve, sencilla en su historia, pero sobrecargada de metáforas y sentencias del escritor con un talento inconmensurable. Desde el realismo, el ingenio y la creatividad para pintar sus descripciones y el gran poder imaginativo en la construcción de las historias que se suceden paralelas pero que al final se entrelazan y si bien literariamente parecen aisladas ocurren dentro del mismo propósito del escritor; mostrar la estafa de la dictadura, el saqueo y todo lo que se llevó. La nostalgia por el paso del tiempo juega un rol protagónico en el relato y tiñe de tonos enigmáticos generando inquietud, enigma y deseo de conocer las resoluciones.
Una recomendada novela para entender injusticias, con el toque mágico de la filosofía de Galeano.
¿Por qué no la considero excelente? Porque desde el principio se nota una historia que se fue construyendo sobre la marcha y que su sencillez denota cierto conflicto u holgazanería del escritor para ampliar los aspectos de aquella realidad literaria y no literaria.
Frases que aprecio: (Tiene muchas y esto queda a criterio del lector)
"Los bolsillos hacia fuera como bandera de protesta."
"En el espacio breve de tu cara cabía toda mi libertad, y sobraba espacio…"
"La muerte es eso. No poder recordar."
"En la prisión, vos eras la única libertad que ellos no podían arrancarme"
"El amor era un dios primitivo: me exigía sacrificios…"
"Me alcanza con saber que estás vivo en alguna parte del planeta"
"Un buen día te das vuelta y descubris que no queda ninguna huella. Como si no hubieras existido nunca"
"¿No volverá a juntarse nunca los pedazos que nos hicieron posibles?"
"Ella lo aturde cuando habla, y mucho más lo aturde cuando se queda callada"

sábado, 1 de noviembre de 2014

La Otra Esclavitud:


Cierto día de evaluación. Entro al aula y me dispongo a distribuir los exámenes, cuando veo en la pizarra, escrito en caracteres bien grande, una frase: “Profe, la verdad nos hará libres y la verdad es que nadie estudió”
Tomé una tiza y de inmediato, escribí debajo: “La verdad los hizo libres de la mentira; ahora son esclavos de la ignorancia” y entregué uno por uno los exámenes.
De todas las formas de esclavitud, la ignorancia es la más letal, puesto que pasa desapercibida en la gran porción de gente confundida.
El poder, está en manos de los que adquirieron el conocimiento y muchas veces ellos, se nutren del desconocimiento popular, la inocencia y la ignorancia de los demás. Sino cómo se explica tener enchufados mediante planes sociales, a tanta gente para conseguir votos. Personas que son víctimas de una dádiva desmedida que les atrofia sus capacidades, sus dones, sus vocaciones.
El epicteto de Aristóteles “El conocimiento es poder” es demasiado antiguo. Desde aquellos tiempos, se sabía el valor que tenía el conocimiento para conseguir y para dominar a otros.
Si bien el estudio, no siempre garantiza el conocimiento, los que organizan la sociedad, los que proponen las reglas del juego, los que dispusieron los éxito o los fracasos de vida desde lo económico, no tienen contemplación alguna: “El que no produce, no sirve para esta gran maquinaria” y para producir debe estar capacitado y para ello, se necesita un título que te acredite para hacerlo.
Mucha gente pobre entra en el círculo vicioso de la esclavitud que engendra la pobreza. Ya lo sostenía Marx en su teoría sobre el capital. Lo que es más crítico hoy es contar con la complicidad del estado.
Los pobres, no pueden recibir la educación suficiente para forjar conocimientos científicos, críticos y sociales que les permitan salir de la caverna. Recordando aquel antiguo mito de Platón para explicar la teoría de los dos mundos. El que no sale de la caverna para conocer el otro mundo, el originario, el que los seduce y los domina, será eternamente esclavo del sistema de consumo y del salvaje aparato de corrupción que les succiona la vida y vivirá y morirá creyendo que el único universo que existe es el de su caverna.
El estado, organizado y regulado por políticos ya abandonó la preocupación de brindarle al pueblo las herramientas para analizar y revertir la realidad patria en la que se encuentra. ¿Será que para conseguir unos votos, no necesitan sujetos pensantes?
Querido estudiante, si el estado, la familia, las grandes empresas que dominan al mundo y gobiernan las políticas globales, no se preocupan por ustedes y sus conocimientos o su esencia humana; entonces, ¿quién? ¿qué harán cuando descubran que nadie se preocupó lo suficiente por su formación?,  y es por eso que no pueden acceder a niveles de formación mayores, como para conseguir un trabajo digno y salir de la miseria intelectual y física,  a la que nos tienen sometidos.
La escuela, debe enseñar que la libertad no es una elección de opciones de consumo, sino un ejercicio de producción de un nuevo modelo de vida y de sociedad, que no excluya, que no destruya la integridad del medio ambiente y el prójimo.

No estudiar es dar ventaja a los opresores. No estudiar es rendirse ante la maquinaria infernal de los que dominan al mundo y poseen todas las riquezas. La esclavitud, tiene muchas formas. No te duermas. Sin ofender. Si no quieres conocer, estudiar, aprender; ponte cómodo en tu madriguera, porque allí vivirás y morirás junto a los tuyos creyendo que eso es todo lo que hay para ti.

martes, 12 de agosto de 2014

Los Jóvenes de Espalda al mundo.





Kabir levanta la mano. La clase debate sobre los males del mundo, la droga, la delincuencia, la falta de bondad, la envidia, la corrupción. Sus compañeros no se percatan que él lleva unos segundos con la mano en alto.
Lucas, le da un codazo a Joaquín y le dice, “mirá Kabir quiere opinar” de pronto, en lapsos de unos segundos, con muy pocas intervenciones del profesor, sus compañeros le dan espacio para que hable.
-         Lo que pasa…es que todo está perdido. Nosotros no podemos hacer nada. Nosotros solos no vamos a cambiar el mundo. Somos jóvenes, debemos interesarnos por cosas que tienen que ver más con nosotros: salir, divertirse, festejar…
No todos, de hecho su grupo más cercano, validó su afirmación. ¿Cuál es la responsabilidad social que les atañe a los jóvenes?
Reconocieron que gran parte de la juventud tiene intereses que tienen que ver poco con compromisos sociales.
En la actualidad muchos de los adultos coinciden en definir al joven de hoy como un despreocupado social, un desinteresado por los males que aquejan a su familia, el barrio, la localidad, la provincia o el país. Despiertan una especie de nostalgia hacia la juventud de los años “70”, “80” o “90”.
Tanto en la década del sesenta como en el setenta, la juventud estaba comprometida con la política, con las ideologías, con los movimientos sociales; había un interés social y poético expresado con claridad en la impronta del rock y los intereses militantes, en estos tiempos.
No obstante, en la actualidad los condicionamientos económicos; hecho éste que generó la dependencia de los progenitores hasta edades muy avanzadas, es uno de los causales más frecuente del letargo. En algunos casos, llegan a formar familia, sin tener todavía su hogar propio y ni siquiera un salario. Es decir, viven sin apreciar la verdadera necesidad de la responsabilidad social.
Otro causal, importante es el mundo virtual. El cataclismo provocado por las redes sociales, generó la abulia, y el desinterés por la realidad natural.
Quiero explicar esto con claridad. Existen dos realidades en las que un joven está inmerso. La realidad virtual y la realidad natural.
¿Por qué decimos que no pueden ser la misma? Porque una se desarrolla en el plano del pensamiento y la inactividad física y la otra requiere de acciones reales, de movimientos corporales para el mantenimiento de la armonía.
Pongo un ejemplo cercano. Ante los exacerbados problemas con el agua potable hace un tiempo, se organizó por facebook un encuentro popular para manifestarse y protestar por la potabilización. La iniciativa facebook, reunió a más de 4000 seguidores. Llegado el día de manifestarse, sólo había allí 250 personas. Los demás siguieron anclados a sus computadoras siguiendo los hechos.
Con los jóvenes pasa algo así. La vida les pasa frente a sus narices, mientras ellos están conectados. Cuando se enchufan, pierden la noción del tiempo, del espacio y de los seres del mundo natural.
Sólo acuden a la realidad natural para seguir construyendo su imagen social en las redes mediante la secuenciación fotográfica. Esto ha condicionado la forma de vivir y de actuar de las nuevas generaciones.
En realidad, no estoy atacando el empleo y los beneficios de las redes sociales; simplemente propongo el equilibrio, la parsimonia y la moderación en el uso.
Se imaginan a todas las personas del mundo viviendo únicamente realidades virtuales, sin que nadie se ocupe de lo mundano, de lo terrenal: como un verdadero “Matrix” o como en el cuento el "Peatón" de Ray Bradbury, aquel aventurero que decide un día, en un futuro muy lejano, salir a caminar por las calles de su ciudad, pero es apresado y encerrado en un psiquiátrico, porque nadie puede entender como hizo, lo que nunca nadie quiso hacer en esa ciudad, dejar de mirar  monitores y sus envolventes luces y salir al mundo real.
Lo natural ya reclama por atención.
Para concluir, si los jóvenes de hoy tienen más interés o participaciones sociales digo; en la actualidad los jóvenes de nuestra sociedad, participan virtualmente de las preocupaciones sociales, no obstante permanecen inertes, inactivos, estáticos ante los cambios y las necesidades del mundo natural.

domingo, 25 de mayo de 2014

Subir al escenario ante la mirada de las Medusas



Es fácil, mirar desde abajo del escenario y tomar la decisión del abucheo o el aplauso. Esperar tranquilos que sean otros los artistas, para ensayar juicios inútiles. O caer derrotados ante la queja y la falta de confianza. Cualquiera puede ser espectador, cualquiera puede quedarse a una orilla del escenario, toda la vida, observando y quejándose de los otros.

Eso sí que no cuesta, sólo tengo que tomar el mate y rezongar del mundo que se cae frente a mis narices; y quedarme mirando la trágica obra consumarse.
El mundo está lleno de esos trajes humanos, de esa gente maliciosa, que nunca podría tomar el protagonismo ni de su propia vida.
No hay maldad más ligera que la indiferencia, el letargo, el desinterés por las necesidades sociales, y peor aún, la crítica destructiva. Dedicar el esfuerzo de dilapidar el error sobre el escenario.
Por la gente empecinada en encontrar y resaltar a los cuatro vientos los errores de sus colegas, conciudadanos, compatriotas, por esas personas que viven pendientes de los defectos ajenos para pregonarlos, por los que sienten el temor de ser menos y aprecian una vana competencia humana sin fin, sin rumbo. Por ellos, muchos temen subir al escenario: se quedan petrificados por los ojos de estas medusas.
Llamo medusas, no a los sabios, que son protagonistas sociales, generando críticas que construyen humanidad; sino a los inertes, que suenan como ecos, como clones de ideas vacías, a quienes les resulta más cómodo mirar que actuar. 
Yo apuesto por los otros. Por esos que tiene el valor hacerse cargo, a pesar de lo que digan. Por los que hablan poco y hacen mucho, por los que salen al mundo arremangados a luchar por su patria y su pueblo: por los que organizan ferias, peñas o rifas en beneficio de algún enfermo, por la cantidad de gente que puso su vida al servicio del otro. Por ellos, que son héroes y no medusas, es que escribo este texto, para alentarlos a seguir siendo pioneros del destino, no testigos mudos.
Juego mi carta por aquellos, “los únicos” los que tienen el coraje de desafiar los miedos, los prejuicios sociales, los inconvenientes del tiempo y la cultura, asumiendo la carga y el rumbo, levantando banderas y arrastrando cruces. Esos que alentados por la voz de su corazón salen a la cancha aunque esté todo perdido, como dicen las medusas, y presentan hasta la última gota de sangre en batalla.
De esos seres nadie se olvida, dejan huellas imborrables, trazan caminos que trascienden en el tiempo.
Necesitamos de ellos; protagonistas, héroes, próceres, obreros.
A mis estudiantes les digo. Es fácil quedarse abajo del escenario, mirando como otros bailan, como otros recitan, como otros actúan, mientras, nos reímos, nos burlamos. Eso lo puede hacer cualquiera. Lo que no puede hacer cualquiera, es subir al escenario de los problemas y hacerse cargo, a pesar de todo. Esos son seres extraordinarios, especiales, únicos, dispuestos a triunfar.
La gente que se prepara para el éxito, no se queda ahí. El facilismo le repele.
Es una total amoralidad, no hacer nada por mejorar un problema y criticar al que hace los intentos de solucionarlos. Si no haces, ni el intento, ten al menos la dignidad de callar.
¿Dónde te sientes más cómodo? Sal de tu comodidad, porque el que se queda ahí vive para siempre la monotonía de hacer siempre lo mismo.

Ante  la pobreza, ante la miseria cultural, ante la negligencia política, ante la inoperancia, ante el avance de la droga, ante el alcoholismo y tabaquismo, ante la violencia escolar, ante el maltrato de género, ante el suicidio, ante la falta de fe, ante la corrupción…Tú, ¿qué eres?, ¿Héroe o Medusa?

  Reseña Literaria Título: Fahrenheit 451 Autor: Ray Bradbury Traductor: Marcial Souto Editorial: Penguin Random House Grupo Editori...